Me ha tocado vivir muchas crisis en la vida, pero siempre supe que cada crisis es un tiempo de oportunidad. Hace unos años escribí un poema cuya primera estrofa dice: “A veces la nave va capeando el temporal / y se pone a sotavento. / Sabia y desnuda, / mojada en coraje, / busca qué hacer con el viento. / El viento sabe qué hacer con la nave. / La nave debe robarle el secreto”.

Así como el marinero diestro pone las velas de su nave en “sotavento”, en dirección del viento, para convertirlo en el motor de la nave, la persona sabia les roba el secreto a las pruebas para convertirlas en enseñanza y en desafíos que le den movimiento y dirección a su vida. Esto es resiliencia, el recurso del alma que convierte las dificultades en lecciones de vida.

La persona resiliente transforma los traumas de la vida en una fuerza poderosa y benefactora que actúa en su favor, no en su contra. Obtiene de la prueba los recursos emocionales y psicológicos necesarios para seguir adelante, pese a las circunstancias más adversas, para enfrentar el futuro y darle una forma luminosa. Estas personas tienen una gran capacidad de aprendizaje, gracias a su inteligencia emocional.

La psicología moderna nos habla de las diez características de una persona resiliente: tienen una actitud positiva, son realistas, tienen sentido del humor, aceptan los desafíos, piensan con autonomía, tratan de conocerse a sí mismas, cultivan la empatía, valoran las amistades, toleran la incertidumbre y tienen una fe natural de que todo va a salir bien.

Comenzamos un nuevo año, y la sola fecha ya puede ser la ocasión para “empezar de nuevo”, para levantarnos, para cambiar, para triunfar. ¡Para ser resilientes! No sé en qué momento te encuentras en la vida. Solo Dios y tú lo saben. Pero si necesitas discernimiento para convertir los sinsabores del año que pasó en una lección de vida, mira lo que nos dice el apóstol Santiago: “Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5).

El autor es director de El Centinela.

Año nuevo: tiempo de oportunidad

por Ricardo Bentancur
  
Tomado de El Centinela®
de Enero 2022