Estos no son días fáciles para los inmigrantes indocumentados. Soplan vientos de intolerancia. Puede que tú estés desanimado. Pero mira el mensaje que Dios tiene para ti en las páginas de la Biblia.

Después de vencer a 850 profetas paganos en el monte Carmelo, el profeta Elías, agotado por el estrés y el esfuerzo que le demandó esa jornada, e informado de que la reina Jezabel lo buscaba para matarlo, se deprimió y huyó camino a Beerseba, en Judá (ver 1 Reyes 19:1-3). En medio del desierto, a la sombra de un árbol, “deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida” (vers. 4). El Señor envió un ángel para alimentarlo, lo dejó descansar, y luego le dijo que continuara su camino.

Luego de caminar cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb, el monte de Dios, cerca del lugar donde Moisés había recibido las tablas de la Ley, Elías se metió en una cueva. Sumido en la oscuridad, en medio de su angustia y pesadumbre, se sintió solo (vers. 10, 14). En esas circunstancias lo alcanzó la voz de Dios con un mensaje esperanzador: “Ve, vuélvete por tu camino” (vers. 15). Dios le dijo que no estaba solo, como él creía: Aún había “siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal” (vers. 18).

Cuando tu horizonte parece desdibujarse, cuando no ves salida alguna, cuando los problemas te agobian, cuando te hundes en la desesperación, puede que busques “una cueva” para huir de la realidad y dejarte morir. ¿Cuál es tu cueva? Hoy, como a Elías, Dios te pregunta: “¿Qué haces aquí?” (vers. 9). Y te dice “Levántate y come, porque largo camino te resta” (vers. 7). Lo sé por mi propia experiencia de vida. Cuando caemos, el problema es creer que se ha terminado el camino. Pero el Dios de Elías abre caminos en el desierto y en la noche más oscura.

Cuando no ves más allá de tus posibilidades, él dispone gente que te ayuda, y acomoda las circunstancias más difíciles para tu bien (ver Romanos 8:28).

Puede que hoy mires el camino y no veas tus pies sino solo el abismo, pero Dios está a tu lado. Toma su mano, y con el tiempo verás que te ha dirigido de la mejor manera.

El autor es director de El Centinela.

No estás solo

por Ricardo Bentancur
  
Tomado de El Centinela®
de Julio 2017