Probablemente has sufrido de una fiebre terrible que te penetra hasta los huesos. Tienes escalofrío, tiemblas. Cuando no sabes qué hacer, lo primero que se te ocurre es ir al médico para que te recete algún medicamento. La clave no es que desaparezca la fiebre, ya que probablemente tu cuerpo está combatiendo una infección y este es el modo en que tu organismo se defiende. Lo importante es controlar la temperatura.

Dicho esto, exploremos algunos remedios caseros para controlar la fiebre.

Beber mucho líquido

La eliminación de toxinas puede contribuir a la aceleración de la curación; por eso, mantener el cuerpo hidratado es muy importante. Asegúrate de no tomar jugos o bebidas deportivas, pues generalmente contienen mucha azúcar y químicos que inflaman aun más el cuerpo y retrasan la curación. Por el contrario, el agua de coco es muy refrescante e hidratante, y proporciona electrolitos para la restauración del organismo. Los tés, como la manzanilla o la menta, también pueden ser útiles durante este proceso de sanidad.

El descanso es importante

La maravilla de la creación de Dios incluye el descanso para tu beneficio. Cuando descansas, el cuerpo se repara. Mientras dormimos, el cerebro libera hormonas que estimulan la reparación de los tejidos. Este descanso fortalece el organismo y ayuda a las defensas. “El sueóo es como el ajuste que necesita tu cuerpo para funcionar sin problemas”, dice el doctor David M. Rapoport, director del programa Sleep Medicine, en el Centro Médico Langone de Nueva York. Intenta dormir entre siete y ocho horas cada noche. Esto te ayudará a recuperar el estado de bienestar más rápidamente.

No uses demasiada ropa

Aun cuando tengas escalofríos, no te abrigues demasiado para dormir. Asegúrate de que la habitación esté a una temperatura agradable, pero que siempre corra aire fresco.

En resumen, la fiebre puede ser una defensa del cuerpo para controlar las infecciones. Esto es positivo. La fiebre puede ser también una buena seóal de que tu sistema inmunitario está funcionando correctamente, y está intentando sanarse a sí mismo. La hidratación, el descanso y el uso de ropa ligera contribuyen a controlar la fiebre. Tienes un Dios todopoderoso. La oración coadyuva a la sanidad del cuerpo y de la mente. Clama a Jesús en todo momento. Confía tu salud en las mejores manos, las del Médico divino.

Cómo bajarle la fiebre a tu bebé

1 No lo abrigues demasiado.

2 Ponlo en una baóera con agua tibia, más fría que caliente, y déjalo que juegue durante unos minutos.

3 Ponle compresas frías sobre la frente y la nuca durante algunos segundos.

4 Dale mucho líquido: agua y jugos naturales de melón, naranja, mandarina, pióa.

5 Si ya camina, haz que se mueva y que corra detrás de una pelota. El ejercicio es bueno.

6 Pela una hoja de áloe vera (sábila) y aplica la superficie viscosa sobre la frente de tu nióo.

7 Combina cinco partes de agua con una parte de vinagre de manzana y aplícala como compresa sobre la frente y la nuca de tu bebé. Refresca los paóos a medida que se pongan calientes.

8 Corta rebanadas de papa y colócalas en las plantas de los pies de tu hijo, dentro de las medias. Cámbialas luego de media hora por otras más frescas.

El autor es nutricionista y entrenador personal. Escribe desde Seattle, Washington.

Muévete

por Columna regular
  
Tomado de El Centinela®
de Junio 2019