El tamarindo es una fruta agridulce que se cultiva en lugares tropicales. Se puede utilizar como alimento y para mejorar la salud, pues es muy benéfico para el organismo.

Se puede consumir el tamarindo en agua fresca, crudo, en jalea, como un delicioso postre y de otras maneras.

Beneficia el corazón

Conforme a un estudio publicado en Food and Chemical Toxicology Journal, se ha demostrado que la fibra del tamarindo es efectiva en la reducción de la presión arterial elevada y del llamado colesterol malo, la lipoproteína de baja densidad (LDL). También su contenido de potasio puede contribuir a la reducción de la presión arterial, ya que se le considera un vasodilatador que reduce el estrés en el sistema cardiovascular.

Fortalece la inmunidad

Según el doctor P. Siddhuraju, el tamarindo posee antioxidantes poderosos y altos niveles de vitamina C, que contribuyen a estimular el sistema inmunitario, que combate las infecciones microbianas y fúngicas.* Es bien sabido que la naranja es una rica fuente de vitamina C; te sugiero que la alternes con el tamarindo. Será de gran deleite y beneficio.

Antiinflamatorio

Según un estudio realizado en la Universidad de Wisconsin, en Madison, una sustancia llamada Lupeol, encontrada en el tamarindo, posee propiedades antiinflamatorias y combate el cáncer. También se ha relacionado al aceite de tamarindo con la reducción del dolor y de la inflamación de las articulaciones.

Al ponderar los beneficios del tamarindo, medito en el origen de nuestro mundo y en la provisión para nuestro mantenimiento y nuestra salud. La Biblia registra el decreto divino: “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1:29).

Advertimos que las frutas tienen propiedades nutritivas, y como hemos visto, también regenerativas. ¿Padeces de problemas cardiovasculares, de un sistema inmunológico débil o de inflamaciones? Puedes incorporar el tamarindo en tu régimen alimentario y dejar que sus propiedades y el poder de Dios te favorezcan. Comienza hoy.

Cómo preparar agua de tamarindo:

Pelar 15 tamarindos secos y quitar las vainas lo más que puedes. Cortarlos en pedazos, y hervir en un litro de agua durante 15 a 20 minutos. Dejar enfriar, y quitar todas las semillas y vainas, dejando solo la pulpa. Licuar con ¾ taza de azúcar, luego agregar 1 litro de agua fría. Tomar como bebida refrescante y saludable.

* P. Siddhuraju, “Antioxidant activity of polyphenolic compounds extracted from defatted raw and dry heated Tamarindus indica seed coat”, LWT—Food Science and Technology, tomo 40, número 6, Agosto 2007, pp. 982-990.

El autor es nutricionista y entrenador personal. Escribe desde Seattle, Washington.

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por Columna regular
  
Tomado de El Centinela®
de Abril 2019